Al servicio de su majestad (Episodio 2)
Y lo hizo nomás.
Aún si no lo usase este gobierno. Queda la posibilidad que cualquiera use la ventaja, para vetar a quien no le guste. Nada de discusión. Nada de objetar ningún punto. La mayoría de los diputados la aprobó. De los oficialistas, el par que estaba en contra, ni apareció. De los ex-aliados (lease duhaldistas) unos cuantos ya están (o ya lo hicieron) saltando al barco que empieza con K.
¿Qué de que hablo? Sancionaron la Reforma del Consejo de la Magistratura.
¿Saben algo? Estoy seguro de que van a aprovecharse de esa bendita reforma y más vale que nadie se queje (mucho) que si no el presi te declara su enemigo.
¿Justicia para todos?
Y en Las Periodísticas, podemos recordar a nuestra Primera Damisela como partícipe de cosillas que originaron -el ahora- criticado Consejo por el señor K.
Al servicio de su majestad (Episodio 1)
Hoy leí que el presidente estaba enojado, ya que un diario había dejado trascender la posibilidad de un “impuestazo”. No sería la primera ni la última vez que un gobierno planifique, de a poco, y a espaldas de todos, una reforma impositiva. Lo grave de este tipo de reformas es que siguen pagando los mismos de siempre, y los grandes evasores salen limpitos. Y si no llegase a ser así, la sensación, después de tantos años de golpearse, es casi lo mismo.
Pero la anécdota no pasa por ese tema. El medio en cuestión es Clarín. Y hasta ahora, no se le había armado ninguna con la gran K. Pero parece que al santacruceño no le gustó esta información publicada y salió a contestar. Y el matutino en cuestión, también. Lo divertido del asunto, es que durante los últimos años, el “gran diario argentino” tuvo esa postura de “ni chicha, ni limonada” y ultimamente se mantuvo esa tesitura con el gobierno de Kirchner. Y ahora que el primer mandatario le refriega algo que no le gustó, los muchachos se levantan. Me gustaría saber si no se dieron cuenta como era el ex-gobernador de Santa Cruz. Ja. Doble ja. Seguro que ahora sacan una infografía sobre eso…
O tal vez, como se burló alguna vez Rep, ya no pongan en los titulares “que más chicos se lavan las orejas solitos”, gracias a la muchachada K, que si mal no recuerdo, era la misma que estaba con Duhalde.
Hay días…
Febrero 16, 2006, 5:00 pm
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Fabulitas
El siguiente texto fue encontrado en una vieja agenda de un jubilado…
Hay días donde me canso de maneras no imaginables. Muchas veces pienso en que no tenés idea de lo que es estar en un estado de infelicidad. Después me acuerdo de ese hijo de puta que te cagó, hace muchos años atrás. Y es curioso cuando pienso en eso. De algún modo sé todo o casi todo de vos. Pero vos, al igual que mucha gente que quiero, no tiene puta idea de quien soy.
Durante mucho tiempo no tuve idea tampoco de quién era. Intenté todo y cuando finalmente tenía mi status quo, apareciste vos. Creía que no sería difícil convivir. De veras lo creía. Debe ser más fácil de lo que dicen y más difícil de lo que parece. Y cometí lo que, creo, algunos de mis ex amigos llamarían el error de ceder. En cierto modo, estoy seguro de que fue una decisión acertada. Y de hecho, en mi obstinación, lo volvería a hacer. Volvería a ceder. A negociar ese pedacito de mi vida para compartirlo con vos.
Siempre recuerdo los versos que te escribía. Creí, muy equivocadamente, que en la rutina de los días, si me esforzaba por aceptar que había cosas más importantes que darte unas líneas, podría complacerte. Ayudarte y ser parte de todo lo que implica llevar adelante un hogar bastaría. Cuan equivocado estaba.
En muchos mundos paralelos, ni vos ni nuestro hijo están. Estoy en muchos lados. Un poco más feliz. Un poco más triste. Con otras personas. Pero es obvio. No es ni remotamente igual a esto.
Hace varias noches atrás, tenía tantas ganas de decirte cuanto te amaba. Y terminamos discutiendo por una banalidad. Te preguntarás, empero, el porqué no te lo dije. Porque no te digo todo esto, en persona.
Sé que este es un diario personal. Hace años que lo llevo. También sé que hace años que lo lees. Sé que revisas mis cosas. Buscás, de algún modo, una respuesta. No te preocupes. No me molesta. Nunca tuve nada de que avergonzarme. Ni nada que ocultar. Es por ello que lo pongo aquí. Porque sé que aprovecharás el momento en que vaya a hacer los mandados para verlo. Sabés muy bien donde lo escondo. Pero me apena que no sepas que es lo que hay en mí.
Tal vez es culpa mía. Aunque me abro y te muestro lo que soy, me devolvés cosas y palabras que hieren más que los peores insultos del planeta. Tal vez elijo esta manera, ya que es la única en donde no me cuestionarás sin escucharme, no discutiremos, lo leerás y lo dejarás ahí.
Lo único que finalmente me agobia y me saca de quicio es que vas a seguir sin entender, aún después de leer esto. Y como siempre, vas a tomar rehenes. Esta declaración va a ser rehén para la próxima discusión. ¿Y sabés algo? Ya no tengo ganas.
Hagamos las paces.
Te ama
Amadeo
El sueño de los justos
Hace unas semanas atrás, antes siquiera de los temas del día (lease papeleras y protesta en Santa Cruz) hubo una discusión muy importante en torno a la reforma del Consejo de la Magistratura. ¿Qué es el bendito Consejo? Paso a detallarles…
Después de la reforma constitucional del 94, se procedió a crear un órgano que se dedicara a la designación de los jueces de la Nación. Esa era la idea con el Consejo. Ahora bien, este funciona con 20 miembros, a saber: 4 jueces, 8 legisladores (4 del oficialismo), 2 académicos, 4 abogados, el presidente de la Corte Suprema y un representante del Poder Ejecutivo. Con la reforma propuesta, el número se reduciría a 13. De esta manera se eliminaría al juez de la Corte, los legisladores serían 6 (4 del oficialismo), 3 jueces, 2 abogados, 1 académico y el representante del ejecutivo. Esto aumentaría el número de miembros del poder político.
Si se quiere mantener una cierta transparencia, es para pensarlo, ya que en caso de votaciones de designación de jueces la mayoría (en este caso, el oficialismo) podría vetar un juez, sin tener oposición del resto. Fijense, sobre el total de miembros, tendrían cinco votos a favor. Lo cual, le permitiría bloquear las decisiones que necesiten dos tercios para su aprobación.
Ahora bien, hagamos un jueguito: supongamos que el gobierno quiere obrar de buena fe. Que jamás usaría eso para vetar a nadie. Pero imaginemos también, que visto desde afuera, despierta suspicacias. ¿No sería más fácil evitarlas? ¿No les convendría hacer otra cosa, en vez de esto? Y si encima esto ya de por sí se ve mal, imaginense recibir a las ONGs después de la media sanción en Senadores, sin darles oportunidad de meter una sola sugerencia en el proyecto. O mejor…¿Qué pensarían si el gobierno apurara a uno de sus legisladores para que vote a favor?
¿O enojarse como chiquilines por que hay sectores que disienten? Y si mejor todavía, apuran el trámite de la sanción definitiva, mientras dicen que va a haber libertad de voto…
No sé que pensará esta gente. Pero nuestro sistema judicial ya deja bastante que desear, y genera (o suele generar) poca confianza, como para que, encima, con la excusa de una reforma, se quieran quedar con otra porcioncita de poder…
Acá tienen para ver cuando empezó la historieta esta. Y aquí, una de las primeras notas donde se explica la reforma. Si quieren pensar un cachito más sobre las consecuencias de la reforma, una nota bastante interesante para leer.
Y será justicia.
Más raro que Legolas sin maquillaje, parte 2: La venganza de Nasty!
Para aquellos (bueh, en realidad una sola persona) que pidieron alguno de los tests o cuestionarios, este humilde escriba sólo encontro uno. El otro, me olvidé de anotarlo. Espero que les alcance y sobre, muchachas y muchachos…
Ah, y en caso de que alguna vez hayan pensado que los trajes de los superhéroes son ridículos, vean estas muy interesantes teorías, gentileza de la gente de Cosas de frikis. Y si llegaron a adivinar quien catzo es Nasty, haganse ver…con mi terapeuta…
Más raro que Legolas sin maquillaje
Post dedicado a Viggo Mortensen
Hace más o menos una semana atrás, me topé con dos simpáticos tests, donde uno trataba de comprobar si, efectivamente, era un maldito freak (o friki, para los españoles).
¿Qué sería un freak? Una de esas personas que de tan fanáticas, son capaces de vestirse como sus personajes favoritos, y no para un baile de disfraces, sino como una forma de vida. Son personas como el tipo de la tienda de comics de Los Simpsons, o los protagonistas de la venganza de los nerds o los integrantes de Rhapsody. O sea, get a life…
No se si por fortuna, o por desgracia, en ambos cuestionarios, el resultado fue el mismo: no soy un freak, aunque tengo tendencias a serlo. Claro, soy un padre de familia, con un muñeco de Flash y otro de Spawn en la repisa. Amo a mi esposa, y a mis cuentos de Lovecraft. Adoro escuchar música y las pelis de Batman. En fin, tengo vida, aparte de mis “frekeadas”. Bien. Hasta ahí todo bien.
Y en el paseo de hoy por blogs, encontré este simpático articulillo, que viene de perillas a lo que estaba haciendo mención. Que quede claro, el día que este tan chiflado como esta gente…postearé desde el Borda…
Aunque no se la crean. De fondo de pantalla están Los Avengers de Marvel Comics, tengo mi viejo muñeco de Skeletor en casa, mis videos de Mazinger, mi colección de comics de Flash y de Macross 7, vi Dark City como siete veces, una veintena de capítulos de la serie animada de Batman y escribo en un blog que se llama “El gato de Shatner”…
Como crecen las criaturas
Febrero 2, 2006, 11:15 am
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Personal
Dedicado a mi blog
Ya pasó un año. Un año entero escribiendo. No voy a mentirles diciendo que jamás imaginé que llegaría hasta acá. En realidad, siempre estuve esperanzado de estar en este momento. Aunque hubo veces donde flaquee. Ayer me preguntaron si estaba satisfecho con este lugarcito. Con este blog. Y dije “ahora sí”. Y de repente, me creo que es como mi trabajo, mi medio de comunicación. Con algo de color. Con algo de noticias, actualidad, opinión. Con algunas cositas de mí.
Y entonces, criaturita de Bill Gates, hijito directo de mí y ahijadito de Blogger…ya tenés un año. Casi que caminás solito. Y que cumplas muchos más.
Como ya dije alguna vez: este lugarcito virtual es como un barcito que conocí hace varios años, en un barrio al que llegué por vez primera, el único donde servían dos barritas de chocolate con el submarino, que ahora sólo existe en mi recuerdo y al que me costaba un perú llegar…pero que gusto, mi viejo!