marzo 2005


Sos el bicho más extraño del planeta. Adoro las mañanas en las que te despierto, porque te lo hago como lo hacía con tu tío, hinchandolo en chiste. Me encanta que te rías, que te hagas el dormido aunque sé que ya te despertaste. Que te levantes y le digas a tu mamá “es mi papá” con esa vocecita, recién llegada a la lengua de Cervantes. Tantos siglos y tantos poetas y no podría concebir un uso más bonito del idioma…
Sos el enano más cabeza dura que conozco. No importa cuanto te advierta, te empeñás en rebelarte como un tonto nene…será porque sólo sos eso…un nene. Me has convertido en un héroe de acción, atajando tablas de planchar, sillas, a vos mismo. Evitando que tires media mesa al suelo. Y pensar que yo era tan tranquilo de pibe… Sos la persona más dulce del planeta. Sólo tu mamá te ganaría en ese rubro. ¿Te acordás cuando recién empezabas a hablar? Cuando jugabamos y estabas tan contento, me mirabas y me decías a los gritos ¡papá! o cuando me tiraba cansado al piso y venías y me dabas un beso… Sos el tipo más sincero que he conocido. Si alguien no te gusta lo ignorás, y si te cae bien, enseguida es tu compinche de juegos. No importa si es adulto o niño, joven o viejo, hombre o mujer. Los niños tienen la ventaja de no tener que fingir… Sos mi compañero. Porque ahora sé que no voy a estar sólo nunca. Sos el fruto del amor que tenemos con tu mami. Sos mi todo. Sos mi hijo.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad Argentina.
(…)Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio. Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas. Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
(…)Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son reprimidos, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
(…)En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”. Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Fragmentos extraídos de “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar” por Rodolfo Walsh.

Cambian algunos nombres, pero algunas cosas siguen sonando familiares, ¿no? Esa es la herencia…
Cuando más cambian las cosas, más siguen igual…pero podemos cambiar eso, ¿saben?
Nada más.

El siguiente relato está basado en hechos reales…

Día 1:
X, un empleado de oficina, llega de sus vacaciones. Es lunes y su semana pinta tranquila, lo que él aún no sabe, es que el infierno no va a estar encantador…

X: Buen día jefe, disculpe, pero mi PC no tiene conectada la placa de red.
Jefe: No te preocupes, ahora viene a conectarla el técnico…me querés decir porque te hiciste el boludo y no me dijiste que te ibas de vacaciones. Había un montón de trabajo…
X: (poniendo cara de tujes)¿Disculpá…?
Jefe: Más vale que tengas todo al día, sino voy a tener que prescindir de tus servicios…
X: (piensa)…”prescindir” ¿Te leíste un diccionario, burro hachedepé?

Si él (el obrero) se relaciona con su actividad como una actividad no libre, se está relacionando con ella como con la actividad al servicio de otro, bajo las órdenes, la compulsión y el yugo de otro.

Día 2:
X ha dormido pésimo. Sumado a los restos injustificados de su jefe (quien sabía que él se iba de vacaciones desde hacía un mes atrás, sin contar la cartelera con las fechas al lado de su escritorio), le han puesto un aviso para buscarle reemplazante…

La desvalorización del mundo humano crece en razón directa de la valorización del mundo de las cosas. El trabajo no sólo produce mercancías; se produce a sí mismo y al trabajador como mercancía.

Día 3:
Gritos del jefe de X. No le han pagado por el retraso de su trabajo. Lo vapulea por elevación, mientras habla con su superior inmediato, justo al lado de él (cabe aclarar que durante las vacaciones de su superior, X lo reemplazó, retrasando sus propias tareas. El otro lo retribuyó de manera justa: ni lo defiendió, ni completó aunque sea una parte de las tareas de X).

El que avisa no es traidor…¡Traición, canario!

Día 4:
Todos se ausentan de la oficina y X se clava hasta las siete y media de la tarde. Ante un problema ajeno a él, X es retado – vía telefónica- por su jefe, ya que él es único imbécil que tiene el celular prendido. Luego de hora y media de gritos y carajeadas, X se descarga a patadas con una silla vieja…

Hombre sabio es aquel que cuando no logra hacer justicia, rompe todo hasta sacarse la leche (Confucio)

Día 5:
El jefe habla con X y le pide por favor que ponga todo al día. Le dice que él es único que puede lograrlo…X se compromete en sacar el laburo adelante, inclusive trabajar el fin de semana.

Neo: Ahí vienen los agentes, Morfeo…
Morfeo: Debes pelear con ellos, eres el elegido.
Neo: Pero…no me pusieron los programas de ninjitsu y todo eso, grone.
Morfeo: Ehhh…Adiós…¡Baboso!

Fin De Semana Salvaje:
X trabaja todo el fin de semana. El último día (domingo) llueve y se empapa por la mañana. Por la tarde no, pero un bondi le tira agua de un charco, siendo el único salame mojado de la parada…

El trabajador no se afirma, sino que se niega; no se siente feliz, sino desgraciado; no desarrolla una libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí…

Moraleja: El que no pin, se deja

La esclavitud no se abolió.
Se redujo a ocho horas por día (como mínimo)
Karl Marx, tomando mates en Luis Guillón, 1916


¿Cuándo dejamos de ser personas? A mi juicio, cuando perdemos la dignidad. Esto viene a cuento de las relaciones laborales. Cientos de responsabilidades se reparten en los trabajos, pero sólo unos pocos se hacen cargo de ellas. Al igual que en otros órdenes de la vida, los cretinos que no hacen nada, no son los que abundan, pero son los que a la larga pesan.
¿Y que queda para el que se la pasa laburando? Antes que la lástima hacia estos especímenes, cabe la crítica, sagaz y mordaz: los otros se rascan, de alguna manera, gracias a estos pelandrunes.
No me malinterpreten, yo pertenezco a esa fauna. Más de una vez me he consagrado a tareas titánicas, para no obtener ningún reconocimiento (un gracias hubiera bastado) mientras mis compañeros la pasaban bien.
Pero esta patología se agrava cuando el eterno laburante se convence de que el trabajo es la razón de su existencia, hasta puntos increíbles de pasar horas extras allí (sin ninguna remuneración, no hay muchos lugares que paguen extras ¿Escuchó, señor presidente?).
Creemos que si nos vamos antes perjudicaremos a nuestro patrón, que la empresa espera todo de nosotros, que nos van juzgar como malos empleados por parar a comer, no nos levantamos ni para ir al baño; mientras otro compañero juega a los jueguitos con el celular, otro mira porno por la web. Si llegás a revisar tu mail, te autoflagelás en el medio de la oficina y delante de tu jefe. Si llegas cinco minutos tarde, un harakiri para lavar el honor sagrado de tu asistencia perfecta. Si la PC no anda, usala así, porque no se te puede ocurrir trabajar dignamente, ¡aguantá callado!
Por suerte, estoy en vías de recuperación. Y como todo enfermo que experimenta mejoría, no puede sino condolerme de aquellos incapaces de relajarse un poco. No digo que hagan como los otros indolentes haraganes; simplemente, no se lo tomen tan a pecho.
El día que te rajan…nadie te pregunta cuanto trabajaste.

Hoy te ví en TV. Sí, a vos, pedazo de desgraciado. Sé que no sos el único que estuvo ahí. Sé muy bien que te ayudaron otros de tu misma calaña, y otros que se decían no eran de tu clase.
Siempre estuviste seguro de que te ibas a escapar. No importa cuanto pasara. Te ibas a escapar de tus víctimas, de los jueces, de todos, hasta de Dios.
Siempre pensaste, maldito asesino, que te saldrías con la tuya. Que estaba bien lo que hiciste, porque los tipos de tu catadura jamás se arrepienten pues, ni conciencia tienen. ¿Hace cuanto perdiste tu humanidad, si acaso alguna vez la tuviste?
Tus cómplices estarán felices, pues también creen poder zafar…si vos pudiste ¿Por qué no ellos?
Algunos jóvenes ni se enteran que fue lo que hiciste, ni cuando te robaste el poder…otros nos acordamos todos los días, para que no vuelva a pasar.
A mí no me secuestraron a mis padres, ni me mataron a nadie, como a tantos otros. Pero me importa y tengo conciencia de ello, sé que asesinos y forros como vos destruyeron mi país (y aún lo intentan) diciendose salvadores…sólo son verdaderos traidores.
Estoy aquí, como tu némesis, pedazo de basura. Tuviste los beneficios de una justicia que vos quebraste, tirando al tacho la ley, los derechos de las personas…derechos que esa ley te dió a vos…
¡Y pensar que hay tantos insensatos que creen que con vos y tu banda de cretinos estábamos mejor!
Ni tu vejez te va a salvar de pagar…pues…
¡La muerte lo está cercando a usted, almirante Zero!

PD: Estoy caliente, pero sé que le tendrían que haber tocado tantos años como a este otro cretino.
PD2: Quisiera reírme como acá…pero no me sale.

Ayer llegué a una sola y contundente conclusión: Dios bendiga al inventor de los peloteros.
¿Como es que no había estas cosas cuando éramos niños? Un cuadrado acolchado, con pelotitas multicolores, una red para que no se escapen las esfericas antes mencionadas…y listo, la felicidad en todo su esplendor. Los niños la pasan fenomenal, los adultos en la suya…
Ah, salvo que seas tú, mujer argentina, una idishe mame insoportable, desconfiada, que pienses que el fuckin clon de Bart Simpson que tienes por hijo corre peligro…le digas cada tres minutos (cronometrados, palabra): Fulaniiitooo! no te acreques al otro nene, no ves que es malo!! (mientras el niño mencionado es golpeado por el hijo de esta señora).
Moraleja: Dejen a los pibes solos, ellos se entienden y resuelven sus problemas mejor que los adultos. Y estos para vos, chiquillo que juegas en peloteros: a veces a los padres, les viene bien un buen chirlo.
Firma: Un papá en aprendizaje (porque no nací sabiendo, vieron?)

Mueranse de envidia. Estoy de vacaciones. Y estoy muy vago. Tengo ganas de escribir, pero me voy a pasear con mi nene y mi señora a la plaza. Y a la calesita. Y voy a tomar mate. Y no va a estar mi jefe. El día está hermoso y no llueve. La vida es linda. Me voy a morfar. Hasta dentro de un rato.

PD: Dialoguito
Subconciente: Más vale que te pongas las pilas
Yo: Me levanté tarde y tengo fiaca…
Subconciente: Mirá, si mañana no escribís nada, contrato a un polemista profesional y listo…
Yo: Y a quien vas a traer…?
Subconciente: A Majul
Yo: AAARGGHH!!!

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