“Las matemáticas y la memoria sólo coinciden en la tabla del cinco. Pero las víctimas nada tienen que ver con las matemáticas, porque el suyo no es un número infinito sino un número impreciso, que traba las calculadoras. No, el ámbito de las víctimas es la memoria, y hablamos de las víctimas en todo sentido: las fehacientes y las otras, que se parecen tanto a todos nosotros. Lo que la memoria y las matemáticas se disputan es la conciencia. Cada año, cada cinco o cada diez, las matemáticas claman: ¡bravo! pasaron diez años, cinco más desde la última vez, y nada se hizo: la letra a los libros y el ánimo a otra cosa. La memoria, en cambio, enarbola una victoria más modesta: en fin, por lo menos alguien se acuerda.
(César Fuentes Rodríguez, Revista Madhouse, Nº21, Mayo 1992)

Veinte años. Veinte años no son nada, dice el tango. Que imagen, la de un tango sin chan-chán, un tango que termine en fade…en fin, un tango que no termina realmente…
Hace dos décadas atrás tuvo lugar el juicio a los integrantes del último gobierno militar. Se los condenó por todas las atrocidades que cometieron en esos años. Fue un gran paso, pero…siempre hay un maldito pero, ¿no?
Después nuestros políticos se encargaron de borrar con el codo lo que tantas manos escribieron. Que punto final, que indulto…
Pero me voy a ahorrar el discursito de insultarlos, de putearlos. Hoy me voy a poner en periodista y los voy a correr como se debe, a ustedes, asesinos y a los que todavía creen que con ustedes se vivía mejor.
Dicen que fue una guerra contra la subversión lo que ustedes libraron. Supongamos, por sólo un momento supongamos que los que ustedes llamaron “subversivos” son criminales. Bien, cualquier presunto criminal tiene derecho a un abogado, a una llamada, a que se notifique a los familiares, a un juicio justo, a un trato digno. ¿Acaso lo hicieron? NO. Pero señores, ustedes si tuvieron un juicio justo, se los trato con dignidad, se les permitió una defensa, se les respetó sus derechos, no se los torturó…las ventajas de vivir en democracia, ¿no es así? ¿No es así, Massera?
Se autoproclamaron la “reserva moral de occidente”. Se vanagloriaban de defender la fe cristiana. Y quieren que se considere esto como una herida que se debe olvidar, esta herida no se CERRÓ. Porque para poder perdonar, hay que olvidar. Y para perdonar, debe haber arrepentimiento. VERDADERO ARREPENTIMIENTO. Nunca se arrepintieron. Nunca. ¿No es así? ¿No es así, Videla?
Venían a acabar con los traidores a la Patria. Ustedes, con su política económica hicieron que se enriquecieran unos pocos, que aumentara la pobreza. Hasta el día de la fecha, esa espiral descendente no ha terminado, gentileza de posteriores continuadores de aquella forma de “regalar” lo que por derecho nos pertenecía a todos. ¡Qué patriotas! Me hacen sentir más extranjero que nunca…y para colmo de males, los ilegales son ustedes, que quebraron el orden constitucional, los que traicionaron al gobierno del cual formaban parte, ¿no es así? ¿No es así, Agosti?
Todavía espero que les den todos los años que se merecen pasar en prisión. Y no quiero desearles lo peor. No. Paguen con el justo castigo que merecen. Que la justicia los haga pagar como se debe. Sin venganza. Sólo con JUSTICIA. Así, con mayúsculas.
De una vez por todas.

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