julio 2005


La tarde se hacía más oscura, con esas lindas ganas de ser noche. No sé si hay algo para mí -pensó, mientras caminaba- y la lluvia finita y el aire fresco le contestaron. Cuanto frío. Parece que se vino el invierno nomás. Debería haber salido con el discman -le vino la idea a la mente- Paradise Lost como fondo estaría bárbaro. O Katatonia. Pensar que hay gente que se deprime con The Cure. Eso se le ocurrió al toque, con un dejo de desprecio. “One second” los Paradise es lo más apropiado. Los días se hacen más largos en la espera y más cortos en los hechos. “Estas cuasi reflexiones me están cansando” -se dijo- “y lo peor” – se agregó- “es que no tengo de que quejarme…”

Se volvió a casa. No tenía paraguas y había que preparar la cena. Se sonrío y se fue caminando despacito.

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Si hoy no me llaman del laburo, creo que me voy a enojar muuuuucho…

Están avisados.

Hakunamatata significa sin problemas. Es el lugar al que a nombrado de esta manera Timón, donde pasa sus días en la buena compañía de Simba y Pumbaa…pero en este momento se haya solo pues ellos lo han dejado…y es ahí donde aparece el babuino ante él…

Babuino: ¡Jajaja!
Timón: ¡No! ¡Tu otra vez! No digas nada…ya sé lo que vas a decir…(imitandolo) ¿Has encontrado Hakunamatata? -Pues sí, ¡gracias por tu interés! Estoy feliz, feliz, loco de contento… (con voz de mono) Y si estás tan contento…¿por qué es que pareces tan abatido? -¿Abatido, dices? Será acaso porque mis dos mejores amigos me han abandonado…se han ido en no sé que heroica misión…(se queda en silencio, se tapa el rostro) mis amigos…se han ido…y mi Hakunamatata…se ha ido con ellos…(mirando al mono, mientras se señala la cabeza) ¿Te importaría?

El babuino le pega con su bastón en la cabeza…

Timón: ¡Aaaayyy! Gracias, ha sido un placer tener esta conversación.

Jueves de la semana pasada, media mañana, llamado telefónico a agencia de trabajo…

Maximus: Buenos días, quería hablar con el señor Mengano, por favor…
Recepcionista: (voz de miercoles) El señor Mengano está en una reunión, no lo puede atender.
Maximus: Disculpe, mi nombre es Maximus Sarasa y lo llamo por un tema de trabajo y…
Recepcionista: Llamelo en veinte minutos, él está muy ocupado.
Maximus: Pero…
Recepcionista: Buenos días (tututututu)
Maximus: Me cortó…que hache de pe…

Veinte minutos después

Maximus: (con toda la mala onda) ¡Hola, paseme con Mengano!
Recepcionista: (asombrada) ¿De parte de quién?
Maximus: Maximus Sarasa, paseme rápido.
Recepcionista: Sí, ya lo comunico señor…

Alguien me puede decir: ¿Era necesario que la trataran mal para que me pasara con el tipo ese? ¿Somos hijos del rigor?

Mientras espero sentadito que se defina mi futuro laboral y me dedico a tareas de diversa índole en mi hogar (como arreglar canillas y lidiar con la colocación de un inodoro) les presento una buena idea para la secuela de “Batman Begins”. Aprendan lo que es un verdadero duelo.

Ya me he explayado sobre el tema de la búsqueda laboral en posts anteriores. Ahora tengo cierta interesante posibilidad, pero esta espera me tiene las gónadas la plato. Paso a detallar:

-Dicho empleo apareció ofrecido en el “gran diario argentino”. Soporté dos bonitas horas y monedas hasta que nos hicieron pasar (a mí y a los otros tipos que estábamos esperando). Hacía un frío que ni te cuento, sumado que a la mañanita estuve en otro aviso donde nos dejaron a la buena de Dios (o de la lluvia).

-Luego de la primera ida, me avisan que tengo una entrevista para el día miércoles siguiente. La entrevista no estuvo nada mal. Salí con buenas perspectivas (y un BUEN presentimiento).

-El mismo día a la tarde me llaman a casa y me piden que me presente ese jueves (al otro día) para una entrevista. Ahí me tocó un tipo de la parte operativa (es para una empresa de logística). Punto negativo: no le habían dado al encargado mi currículum…que había dejado el día anterior, con la gente de personal. Y para rematarla, el salame que suscribe, no tenía ninguno encima. Gracias a Dios por mi buena memoria…le dije toda mi experiencia laboral del ’92 para acá. Quedó muy conforme (tanto para mí).

-Supuestamente, nos comunicarían la decisión de qué empleados quedarían la semana siguiente…al estar el feriado del 20 de junio de por medio, imaginé que a más tardar me avisarían el miércoles. Estaba a viernes a la tarde y ni noticias. Molesto, me dije que el lunes tendría que salir a ver que pasaba, como un miembro más del escuadrón de desocupados…pero me llaman el viernes a las siete de la tarde…revisación el martes de la semana siguiente ¡Vamos todavía!

-La revisación consistió en los clásicos análisis de sangre y orina, aptitud física (diga ah, treinta y tres, pulso, presión), vista y un electrocardiograma…y la cereza de la torta (no me gustan mucho las frutillas, lo siento) era el examen psicotécnico. El miedo y pavor de mis colegas a la hora de dicho examen se sentía en el salón donde nos testeaban dos psicólogas. Por mi parte, opté por hacer todo, sin preguntar demasiado…imagino que si tengo algún trastorno mental grave me van a avisar…

-Hasta aquí todo bien. Mientras seguía esperando, me cayó en casa un tipo que venía a hacer un “ambiental”…o sea ver dónde vivía, saber de que laburaban mi viejo y mis hermanos, mi mujer, y sarasa sarasa (ey eso lo puse en el post anterior)…enterarme que averiguan hasta tus antecedentes y si tenés deudas…por suerte, como nada tengo, nada debo…

Y todavía espero. Espero que hoy me llamen y me avisen para que empiece a laburar. Porque toda esta espera me tiene bastante ansioso. Necesito trabajar. Y la paciencia se me acabó a los diecinueve, que les quede claro.

Hoy me conseguí un laburito para diseñar unos personajes para una página web. Parece que pinta lindo y hace una banda que me moría de ganas de dibujar…