agosto 2005


Mientras todos esperan pacientemente a que me digne a contarles sobre mi nuevo trabajo, les aviso que…¡no trabajo más allí!
Están pensando que estoy loco, pero en el lapso de esta última semana, cayó otro trabajo (con más guita, más posibilidades de crecimiento) y bueno, las oportunidades no están para que uno las desperdicie…
El drama es que tengo que organizarme un poco mejor en todas mis actividades, ya que sino me va a seguir pasando que casi no posteo y me quedo con poco tiempo para todo (es la típica excusa, nop?).
A raíz de ello, “¡Paren las rotativas!” tendrá una publicación de tres posts por semana (no me pidan que días, pero no va a ser uno atrás de otro) y algunos chiches nuevos (estoy tratando de aprender a publicar imágenes) y veremos si puedo mejorar la gráfica del template.
Así es que estos movimientos de programación tendrán lugar a partir del día lunes…y si quieren saber donde laburo…estoy en una empresa de logística (Andr34ni) y está bueno el laburo (toco madera y que no tenga patas). Mantenganse en sintonía.

Y en breve tendremos “La noche de Maximus” (si Diego puede…voy a tener que convencer al chueco)

Post dedicado a la señorita (¿señorita?) Tina, por su colaboración en esta gesta clasifiquera buscolaboral. IDOLA, ¡¡¡te queremos Tina, te queremos!!! (por ella conseguí trabajo)

Bueno gente…conseguí trabajo.
Más que estar exultante, me produjo una sensación de alivio (plata para las cuentas, obligaciones y gustos…maldito capitalismo). El ambiente es mucho mejor que en mi anterior trabajo, bueh, para ser sinceros, peor que el otro no va a ser, salvo que me dedique a testear cepas de hantavirus. Mis compañeros son bastantes buenos…un poco momias, muy callados. Van y laburan, nada más. Pero los prefiero así, medio hosquitos, los del otro eran resimpáticos y si te ibas de vacaciones te serruchaban el piso…miren como serán de callados, que en tres días me deben haber hablado dos o tres veces fuera de lo estrictamente laboral…
Pero no pienso quejarme de eso, ya que por lo menos laburo tranqui y puedo ponerme a divagar en mis pensamientos sin que nadie me rompa la paciencia. Ni el teléfono tengo que atender…
Y con respecto al posteo…soy el tipo nuevo, voy a ver como aprovecho la bonita PC que me tocó, con banda ancha, ya que me llenan el escritorio de papeles. No tengo demasiadas oportunidades de colgarme en la red, pero ya me las arreglaré…
Sintonicen mañana de nuevo, nenas y nenes.

No puede ser…una semana sin postear y me levantan TVR e Indomables, hay cinco horas de Tinelli, por favor…tengo que poner el cable o empezar a comprar películas…

Dicen que la gente nunca cambia. Yo siempre he creido que sí. Pero ese cambio también cuesta mucho. Cuesta sacarse las viejas y malas costumbres que ha aprenhedido uno, con el paso de los años. Las buenas, está de más decirlo, nunca buscamos cambiarlas. Por eso, dicen por ahí, que la mayor parte de las veces, los cambios son para mejor.
¿A cuento de que viene tanta introducción? Que suelo ser un tipo bastante duro con los demás, que le cuesta mucho perdonar un error…alguien me dijo unavez, que soy así porque no puedo perdonarme mis propios errores, entonces ¿cómo perdonar a los otros, lo que en mí no puedo disculpar?
El viernes cumplí treinta y dos años. Y hoy me dí cuenta que me había equivocado en una decisión que tomé. Y cuando estaba a punto de insultarme como es costumbre…decidí que no me iba a enojar. Me puedo equivocar. No soy perfecto. La gente comete errores todos los días y algunos aprenden de ellos. Ya empezó otro año (hasta los treinta y tres) y quiero empezar a cambiar algunas cosas…
Y seguro será para mejor.

Con el tema de tener bastante tiempo libre y un hijo pequeño, he regresado a una afición que casi había abandonado: mirar dibujos animados. Ya sé, van a decir que estoy viejo para eso (especialmente si saben mi edad) pero es algo que me puede. No soy como esas personas que dicen “dibujos eran los de antes, yo estos nuevos no los entiendo”. Bullshit. En todos estos años he mirado toneladas de animación (de todo tipo). Así es que les va algunas recomendaciones para que vayan mirando (especialmente la gente grande) o en su defecto, para que digan que van a mirar junto a sus hijos (sobrinos también sirve).

Mansion Foster para amigos imaginarios: Este cartoon es creación de Craig McCracken (el de las Chicas Superpoderosas). Es la historia de Mac, un pibe que tiene un amigo imaginario llamado Blu. Cuando la mamá de Mac le pida que se deshaga de Blu, porque es grande para tener un amigo imaginario, ambos conocerán la mansión del título. Allí van a encontrar a todos los amigos imaginarios que esperan ser adoptados. Las historias están buenas, con saludables dosis de delirio y algo de comedia tipo cine mudo, donde los personajes corren y se pierden por diferentes puertas y generan bastantes equívocos. Este es uno de mis favoritos.

Los Jóvenes Titanes: Basado en un comic de la editorial DC, está serie tiene mucha acción, las historias están bien contadas, y aún para aquellos que no son fanas, ni conocen la historieta, es altamente recomendable. ¿La historia? Robin (sí, el chico maravilla), Raven (una hechicera), Cyborg (mitad hombre, mitad robot), Starfire (una chica alien) y Chico Bestia (un muchacho con la habilidad de convertirs en cualquier animal) son unos jóvenes héroes, que mientras combaten a los malos de turno, tratan de superar sus propios problemas y personalidades.

Jakers! Las aventuras de Piggley Winks: Este dibu es para chicos más chiquitos. Son las aventuras del cerdito que da título a la serie, con sus amigos. Estas historias son en realidad flashbacks de Piggley cuando es abuelo, que les va contando a sus nietos. Los capítulos son entretenidos, y rescatan un poco el espíritu de cuando uno es pequeño, con todos los miedos e ilusiones de esa época. Ir al colegio, jugar…y para los adultos que se enganchen, miren a Wiley, la oveja. ¡Se roba la serie!

Ahí tienen algo para muestra. Y eso que no reseñé los dibus viejos que están pasando, como la Pantera Rosa, Robotech, Mazinger, Meteoro y la remake de Astroboy. Pero si tienen paciencia, ya escribiremos sobre ello. Nos vemos…