Dicen que la gente nunca cambia. Yo siempre he creido que sí. Pero ese cambio también cuesta mucho. Cuesta sacarse las viejas y malas costumbres que ha aprenhedido uno, con el paso de los años. Las buenas, está de más decirlo, nunca buscamos cambiarlas. Por eso, dicen por ahí, que la mayor parte de las veces, los cambios son para mejor.
¿A cuento de que viene tanta introducción? Que suelo ser un tipo bastante duro con los demás, que le cuesta mucho perdonar un error…alguien me dijo unavez, que soy así porque no puedo perdonarme mis propios errores, entonces ¿cómo perdonar a los otros, lo que en mí no puedo disculpar?
El viernes cumplí treinta y dos años. Y hoy me dí cuenta que me había equivocado en una decisión que tomé. Y cuando estaba a punto de insultarme como es costumbre…decidí que no me iba a enojar. Me puedo equivocar. No soy perfecto. La gente comete errores todos los días y algunos aprenden de ellos. Ya empezó otro año (hasta los treinta y tres) y quiero empezar a cambiar algunas cosas…
Y seguro será para mejor.

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