Domingo, Zoológico de Buenos Aires…

Situación 1:
Madre: Mirá, un pájaro carpintero…es el que tiene la cabecita roja.
Hijo: Pero mami…¿El pájaro carpintero no tiene el pico más largo, para picar la madera?

El pájaro que miraban ambos era un…cardenal.

Situación 2:
Mina 1: Che, ¿que son estas?
Mina 2: Salí de ahí, no ves que esos te escupen…

Estaban frente a las llamas…

Situación 3:
Un osito negro jugaba con una colmena de madera (obviamente falsa) que colgaba de un ganchito en su sector. Una señora, maravillada con los juegos del animalito, comentó:
-Mirá viejo, ¡¡un oso hormiguero!!

MMMMMHHH (Voz de Marge Simpson)

Situación 4:
En la parte de los reptiles había especímenes de todos los grupos, pero el que representaba al tatuara (una especie considerada fósil viviente) era de yeso o un material parecido…por lo tanto era el único que no estaba vivo en el lugar. Un señor, curioso, se acerca a la vitrina del tatuara. Y entonces, mientras le da golpecitos al vidrio, le dice a su mujer…
-Viste, está requieto, no se mueve…

¡¡CACHOO!! ¡¡CERRAME LA CINCO QUE ESTÁN TODOS EN PEDO!!

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Quiero postear algo, pero como estoy muy fiaca y tuve a la mañana una sesión de “antiguos y enegúmenos”, les dejo esto. Nos vemos, ¡eaeapepe!

Tiemblan Joe Satriani, Steve Vai, Yngwie Malmsteen…Blackmore se corta una mano. Jimmy Page aulla en el geriátrico….
Mi nene agarró la viola.
Bueno, es una guitarrita musical. Y no la toca, sólo la agita como si lo hiciera, imitando a un violero. E imita el sonido: Chuchuchuribububirurbiru-chuhcuchu.
Ya sé que estoy hijotemático (esta palabra me la afané de otro blog que leí y ahora no recuerdo…mi mujer se va a reír de mi falta de memoria), pero mi corazoncito metálico está feliz…

Ahora que lo pienso, el que debería preocuparse es Tommy Iommi…el enano es zurdo.

Sabbath bloody sabath, je je.

-Eso, eso…
-No es un bicho, acostate, dale.
-Eso.
-Es un agujerito en la pared, te lo dije mil veces.
-Eso.
-No pongás excusas, acostate.

Un pucherito y mira enojado. Maldito fruncir de ceño, genético tenía que ser. Mi maldita cara de malo en él.

-Está bien, te voy a contar un cuento y me voy a quedar hasta que te duermas.

Había una vez un perrito muy chiquitito. Era así porque era un cachorrito. Tenía las orejas y las patitas grandotas, pues cuando son cachorros parecen de ese modo, lo que los hace más chistosos. Él se la pasaba correteando todo el día. Cuando llegaba la noche, si un perro da vueltas para dormir, este daba varias más. Era un problema que se fuera a dormir. Vivía en la misma casa que un chico. Este chico era el hijo único de una pareja que trabajaba todo el día. A él tampoco le gustaba irse a dormir. Quería que los juegos se prolongaran todo el día, que no terminaran nunca. Pero…siempre hay un pero…el pibe se iba a descansar sólo si lo acompañaba su perro. Este dormía en una canasta a los pies de la cama del pequeño. Al perro tampoco le costaba dormirse, siempre que lo tuviera cerca al muchacho. Y pasaron los años, el chico se hizo hombre y el cachorro creció. Un buen día, el que fue niño se fue a vivir con su mujer y su hijo y dejó al perro. Pero él siempre lo esperaba cuando venía a visitarlo…

-…
-Se durmió.

Pensaba en Nano, mi perro. Lo dejé en casa de mis viejos. Ahí se murió. Y no estuve… Se me hizo un nudo en la garganta. Me puse triste. Y pedí:

-Por favor, cuidá a mi hijo. Dale.

Y me acosté. Y Nanito se quedó con el bebulito, jugando en sueños.

Dialoguito1, el jefe y una empleada:

Jefe: Decís que te gustan los morochos…
Empleada 1: Si vieras a mi novio te darías cuenta que me gustan los negritos.
Jefe: ¿Te gustan los negros?
Empleada 1: Y…(dudando)…sí.
Jefe: Esta bien, no te lo decía para que te ofendas. Yo sólo le digo
negros a esos negros de mierda nuestros, a los chaqueños, misioneros, negros de mierda bolivianos..

Dialoguito 2, cinco minutos después, con otros empleados…

Jefe: El domingo estuve mirando de vuelta “La Pasión de Cristo”.
Empleado: ¿Y que parte te gustó más? (riéndose) ¿Donde le dan con el látigo, ese lleno de pinches?
Jefe: Lo que me daban ganas de hacer mientras miraba la película, era de matar a todos los judíos de mierda, hijos de puta…
Empleada 2: ¿Qué decís?
Jefe: Que quiero hacer mierda a los judíos.
Empleada 2: Ah…está bien.

Desgraciadamente, esto está basado en situaciones de la vida real…

Sos el bicho más extraño del planeta. Adoro las mañanas en las que te despierto, porque te lo hago como lo hacía con tu tío, hinchandolo en chiste. Me encanta que te rías, que te hagas el dormido aunque sé que ya te despertaste. Que te levantes y le digas a tu mamá “es mi papá” con esa vocecita, recién llegada a la lengua de Cervantes. Tantos siglos y tantos poetas y no podría concebir un uso más bonito del idioma…
Sos el enano más cabeza dura que conozco. No importa cuanto te advierta, te empeñás en rebelarte como un tonto nene…será porque sólo sos eso…un nene. Me has convertido en un héroe de acción, atajando tablas de planchar, sillas, a vos mismo. Evitando que tires media mesa al suelo. Y pensar que yo era tan tranquilo de pibe… Sos la persona más dulce del planeta. Sólo tu mamá te ganaría en ese rubro. ¿Te acordás cuando recién empezabas a hablar? Cuando jugabamos y estabas tan contento, me mirabas y me decías a los gritos ¡papá! o cuando me tiraba cansado al piso y venías y me dabas un beso… Sos el tipo más sincero que he conocido. Si alguien no te gusta lo ignorás, y si te cae bien, enseguida es tu compinche de juegos. No importa si es adulto o niño, joven o viejo, hombre o mujer. Los niños tienen la ventaja de no tener que fingir… Sos mi compañero. Porque ahora sé que no voy a estar sólo nunca. Sos el fruto del amor que tenemos con tu mami. Sos mi todo. Sos mi hijo.

El 24 de marzo de 1976 derrocaron ustedes a un gobierno del que formaban parte, a cuyo desprestigio contribuyeron como ejecutores de su política represiva, y cuyo término estaba señalado por elecciones convocadas para nueve meses más tarde. En esa perspectiva lo que ustedes liquidaron no fue el mandato transitorio de Isabel Martínez sino la posibilidad de un proceso democrático donde el pueblo remediara males que ustedes continuaron y agravaron. Ilegítimo en su origen, el gobierno que ustedes ejercen pudo legitimarse en los hechos recuperando el programa en que coincidieron en las elecciones de 1973 el ochenta por ciento de los argentinos y que sigue en pie como expresión objetiva de la voluntad del pueblo, único significado posible de ese “ser nacional” que ustedes invocan tan a menudo. Invirtiendo ese camino han restaurado ustedes la corriente de ideas e intereses de minorías derrotadas que traban el desarrollo de las fuerzas productivas, explotan al pueblo y disgregan la Nación. Una política semejante sólo puede imponerse transitoriamente prohibiendo los partidos, interviniendo los sindicatos, amordazando la prensa e implantando el terror más profundo que ha conocido la sociedad Argentina.
(…)Colmadas las cárceles ordinarias, crearon ustedes en las principales guarniciones del país virtuales campos de concentración donde no entra ningún juez, abogado, periodista, observador internacional. El secreto militar de los procedimientos, invocado como necesidad de la investigación, convierte a la mayoría de las detenciones en secuestros que permiten la tortura sin límite y el fusilamiento sin juicio. Más de siete mil recursos de hábeas corpus han sido contestados negativamente este último año. En otros miles de casos de desaparición el recurso ni siquiera se ha presentado porque se conoce de antemano su inutilidad o porque no se encuentra abogado que ose presentarlo después que los cincuenta o sesenta que lo hacían fueron a su turno secuestrados. De este modo han despojado ustedes a la tortura de su límite en el tiempo. Como el detenido no existe, no hay posibilidad de presentarlo al juez en diez días según manda un ley que fue respetada aún en las cumbres represivas de anteriores dictaduras. La falta de límite en el tiempo ha sido complementada con la falta de límite en los métodos, retrocediendo a épocas en que se operó directamente sobre las articulaciones y las vísceras de las víctimas, ahora con auxiliares quirúrgicos y farmacológicos de que no dispusieron los antiguos verdugos. El potro, el torno, el despellejamiento en vida, la sierra de los inquisidores medievales reaparecen en los testimonios junto con la picana y el “submarino”, el soplete de las actualizaciones contemporáneas. Mediante sucesivas concesiones al supuesto de que el fin de exterminar a la guerrilla justifica todos los medios que usan, han llegado ustedes a la tortura absoluta, intemporal, metafísica en la medida que el fin original de obtener información se extravía en las mentes perturbadas que la administran para ceder al impulso de machacar la sustancia humana hasta quebrarla y hacerle perder la dignidad que perdió el verdugo, que ustedes mismos han perdido.
(…)Depositarios de una culpa colectiva abolida en las normas civilizadas de justicia, incapaces de influir en la política que dicta los hechos por los cuales son reprimidos, muchos de esos rehenes son delegados sindicales, intelectuales, familiares de guerrilleros, opositores no armados, simples sospechosos a los que se mata para equilibrar la balanza de las bajas según la doctrina extranjera de “cuenta-cadáveres” que usaron los SS en los países ocupados y los invasores en Vietnam.
(…)En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada. En un año han reducido ustedes el salario real de los trabajadores al 40%, disminuido su participación en el ingreso nacional al 30%, elevado de 6 a 18 horas la jornada de labor que necesita un obrero para pagar la canasta familiar, resucitando así formas de trabajo forzado que no persisten ni en los últimos reductos coloniales. Congelando salarios a culatazos mientras los precios suben en las puntas de las bayonetas, aboliendo toda forma de reclamación colectiva, prohibiendo asambleas y comisiones internas, alargando horarios, elevando la desocupación al récord del 9% prometiendo aumentarla con 300.000 nuevos despidos, han retrotraído las relaciones de producción a los comienzos de la era industrial, y cuando los trabajadores han querido protestar los han calificados de subversivos, secuestrando cuerpos enteros de delegados que en algunos casos aparecieron muertos, y en otros no aparecieron.Los resultados de esa política han sido fulminantes. En este primer año de gobierno el consumo de alimentos ha disminuido el 40%, el de ropa más del 50%, el de medicinas ha desaparecido prácticamente en las capas populares. Ya hay zonas del Gran Buenos Aires donde la mortalidad infantil supera el 30%, cifra que nos iguala con Rhodesia, Dahomey o las Guayanas; enfermedades como la diarrea estival, las parasitosis y hasta la rabia en que las cifras trepan hacia marcas mundiales o las superan. Como si esas fueran metas deseadas y buscadas, han reducido ustedes el presupuesto de la salud pública a menos de un tercio de los gastos militares, suprimiendo hasta los hospitales gratuitos mientras centenares de médicos, profesionales y técnicos se suman al éxodo provocado por el terror, los bajos sueldos o la “racionalización”. Basta andar unas horas por el Gran Buenos Aires para comprobar la rapidez con que semejante política la convirtió en una villa miseria de diez millones de habitantes. Ciudades a media luz, barrios enteros sin agua porque las industrias monopólicas saquean las napas subterráneas, millares de cuadras convertidas en un solo bache porque ustedes sólo pavimentan los barrios militares y adornan la Plaza de Mayo , el río más grande del mundo contaminado en todas sus playas porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales, y la única medida de gobierno que ustedes han tomado es prohibir a la gente que se bañe.

Fragmentos extraídos de “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar” por Rodolfo Walsh.

Cambian algunos nombres, pero algunas cosas siguen sonando familiares, ¿no? Esa es la herencia…
Cuando más cambian las cosas, más siguen igual…pero podemos cambiar eso, ¿saben?
Nada más.